Foto _marcelsiebert
El Hotel Belvédère situado en lo alto del Furka Pass, en los Alpes suizos, se ha convertido en una imagen con la que muchos ciclistas quieren contar en sus RRSS.
Este emblemático hotel fue construido, como posada, en 1882 por Josef Seiler y, posteriormente, en 1907, tras algunas ampliaciones se convierte en el hotel que conocemos hoy en día, que cuenta con 90 habitaciones.
Foto Hotel Belvedere 1947
Josef, quiso aprovechar al máximo las vistas del glaciar Ródano y los picos circundantes, ofreciendo a sus huéspedes una experiencia inolvidable. Pronto se convirtió en un destino de lujo, atrayendo a viajeros adinerados en busca de aventura y paisajes espectaculares.

Foto glaciar Ródano
Durante los años de esplendor del turismo alpino, el Hotel Belvédère ofrecía no solo alojamiento, sino también la oportunidad de explorar uno de los glaciares más famosos del continente. Los visitantes podían caminar por senderos hasta llegar al glaciar, e incluso adentrarse por una cueva de hielo tallada dentro de él, una experiencia que se ha vuelto cada vez más difícil con el paso de los años, debido a su retroceso por el cambio climático.
El Hotel Belvédère paso tiempos difíciles, y, debido a la modernización de la infraestructuras y al cambio en las preferencias de los viajeros, el flujo de visitantes comenzó a disminuir.
La aparición en la famosa secuencia de persecución en la película de James Bond, «Goldfinger» (1964) volvió a darle un un poco de aliento, pero insuficiente y en 1980 cerro sus puertas por primera vez.

Foto Secuencia de la película
Posteriormente, en 1988 se reabrió debido al auge de las RRSS, y consiguió cierto empuje económico, pero nuevamente fue insuficiente, volviendo a cerrar sus puertas en 2015.
Aun así, el Hotel Belvédère ha jugado un papel crucial en la cultura ciclista. La carretera que atraviesa el Furka Pass, es conocida por sus curvas pronunciadas y sus vistas espectaculares. Esta subida, a menudo forma parte del Tour de Suiza.

Foto Tour de Suiza
Con el paso de los años se ha convertido también en un símbolo de cambio climático. El glaciar del Ródano ha retrocedido significativamente en las últimas décadas. Las imágenes del hotel con el glaciar de fondo se han convertido en un testimonio del impacto visible de este fenómeno.
Donde una vez, los turistas podían caminar sobre el glaciar, ahora ven cómo la lengua de hielo se retira cada año, dejando rocas desnudas en su estela.

Foto del glaciar 2008

Foto del glaciar 2023
El Hotel Belvédère no es solo un edificio. Es un icono que ha perdurado a lo largo de más de un siglo, marcado por su relación con el deporte y la naturaleza, convirtiéndose en un lugar de peregrinación tanto para los amantes del ciclismo como para los aficionados a la fotografía.

